PROFESORES APPU-JUBILADOS DRAMATIZAN CONSECUENCIAS DEL COLAPSO DEL SISTEMA DE RETIRO DE LA UPR

29 octubre 20118 – San Juan, PR

Al son de tambores llamando a la resistencia, un grupo de docentes del Capítulo de Jubilados de la Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios UPR (APPU-Jubilados) llega al edificio de la Administración Central de la institución, en el Jardín Botánico de Rio Piedras, donde se reunió esta tarde su Junta de Gobierno.


El grupo de profesores y profesoras, encabezado por personas en sillas de ruedas, andadores y bastones dramatizaron lo que para ellos representa la reducción de su pensión, y eventual desmantelamiento de su sistema de retiro y de la Universidad de Puerto Rico por las medidas que pretende imponer la Junta de Control Fiscal y que ha acatado sumisamente la Junta de Gobierno de la UPR. “Reducir y finalmente eliminar la pensión de beneficios definidos, por la cual hemos pagado durante 30 años, significa enviar a la pobreza, la enfermedad y a la precariedad a servidores públicos que hemos entregado toda una vida a la educación” expresó la Prof. Norma Rodríguez Roldán.  

Con este acto dramático se exige al Presidente de la Universidad y a su Junta de Gobierno, que defiendan a la Universidad como institución de educación superior de prestigio internacional, a su cuerpo docente y no docente, así como a los que ya están jubilados y no se dedique a destruirla.

La protesta condena la creación por parte de la Junta de Gobierno de la UPR, de la Oficina de Transformación Institucional (OTI) que tendrá un impacto en el presupuesto de cerca de $10 millones, así como la contratación por más de $300,000 de la Compañía BDO Puerto Rico. Tanto la OTI como BDO, persiguen cambiar el Sistema de Retiro de uno de beneficios definidos solvente y convertirlo en uno de contribución definida que favorece a las instituciones bancarias, pero no a los pensionados, ni a los participantes activos.


El Capítulo de Jubilados de la APPU reclama cordura y sensatez de la Junta de Gobierno, fidelidad a la Universidad y el detente de medidas que afectarán negativamente la calidad de vida de miles de empleados universitarios, las finanzas de la UPR y la economía del país. Esta primera protesta es un llamado a que den el ejemplo y se comporten como universitarios y no como mercenarios.

Concluyó la educadora haciendo un llamado a defender la UPR y defender a sus empleados activos y jubilados. Al pueblo en general, a resistir la embestida contra la educación y los sistemas de pensiones que contribuyen significativamente a la economía de Puerto Rico.