¿Qué esperamos de quienes nos representan en los foros de gobernanza?

Junio 2018

Fue para mediados de la década de los 50 y principios de los 60, del siglo pasado, que en la isla se dio una amplia discusión a nivel nacional sobre la Universidad de Puerto Rico. Eran conocidas discrepancias surgidas entre el gobernador Luis Muñoz Marín y el presidente Jaime Benítez, en relación a los aspectos administrativos y de política pública de la institución. El mismo gobernador resentía de los poderes, casi omnímodos, de Jaime Benítez con los que administraba el primer centro docente del país. La realidad era que la universidad era dirigida como una finca privada del presidente. Era prácticamente unánime la crítica de que la institución se administraba de forma individual y sin brindar espacios de inclusión a los diversos sectores, en el proceso de tomar decisiones.

 

Es bajo la gobernación de Roberto Sánchez Vilella, que se aprueban las leyes 1 y 2 de 1966. Estas le otorgaban a la Universidad, cierto grado de autonomía administrativa y presupuestaria que, aunque no satisfacía plenamente las necesidades de la institución, muchos pensaron era un primer paso en la dirección correcta. Por medio de estas leyes, se crearon en la Universidad toda una serie de cuerpos o foros deliberativos, con el propósito de brindarles a los distintos sectores universitarios un espacio para que sus respectivos representantes formaran parte de la toma de decisiones institucional. La ley fomenta la democratización de los procesos en la institución, permitiendo que los representantes, tanto estudiantes como docentes, formaran parte de estos foros deliberativos. Si bien estos foros deliberativos han experimentado cambios con la creación de nuevos recintos, en lo sustantivo, continuaron siendo el espacio donde los representantes de diversos sectores llevaban su sentir, para influir de alguna forma en la toma de decisiones institucional.

 

¿Qué pretendemos lograr con esta representación en foros como los Senados Académicos, Juntas Administrativas, Juntas Universitarias y Junta de Gobierno?  ¿A que queremos aspirar?

 

La expectativa del claustro es que los docentes que asumen estos puestos electos se ocupen por representar la posición de las personas que les eligieron y no que se representen a sí mismas. Estos representantes docentes tienen que tener como primera prioridad el procurar comunicación con las personas que representan para conocer su sentir sobre asuntos sensitivos que en ocasiones les toca decidir.

 

En el pasado hemos visto las lamentables posiciones asumidas por representantes del claustro en la Junta de Gobierno justificando su renuencia a asumir las posiciones que los Senados Académicos han establecido a través de sus certificaciones. Recientemente tuvimos el caso de la votación en la Junta de Gobierno sobre el aumento en el costo de la matrícula en el sistema UPR y en el cual uno de los representantes Claustrales se abstuvo en la votación, alegando que no tenía elementos de juicio para emitir una votación a favor o en contra. Nuevamente nos preguntamos, ¿a que aspiramos cuando asumimos estos puestos? Con esta decisión se duplica el costo del crédito a nuestros estudiantes. Precarizamos aún más los niveles de pobreza existentes en el país, sobre todo luego del paso del huracán María que ha tenido un impacto devastador en decenas de miles de familias puertorriqueñas.  No tenemos duda de que este aumento tendrá el efecto de impedir que muchos estudiantes puedan acceder a la educación universitaria de calidad que ofrece la UPR.

 

No se justifica la abstención en una votación sobre este abusivo y desproporcionado aumento en el costo de la matrícula. Si un representante de la comunidad universitaria en la Junta de Gobierno no puede emitir un voto de defensa a la comunidad universitaria, tenemos que decir que esta persona no nos representa. Esta acción le ganó al Dr. Alan Rodríguez una expresión de repudio por parte de los estudiantes del recinto de Carolina, reunidos en la Asamblea Extraordinaria el 3 de mayo de 2018. Es inaceptable que en estas votaciones tan sensitivas se actúe contrario a los representados y se asuman posiciones personales. Lo que esperamos es que se consulte sin demora a la docencia y a las organizaciones que les representan. Debemos señalar, para mérito del profesor, que en la votación posterior en la cual se aprobó el aumento en el costo de la matrícula a estudiantes graduados, el voto suyo fue en contra.

 

La Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios, creyente en los principios democráticos y transparentes, hace un llamado a nuestros representantes ante la Junta de Gobierno a que implementen TODOS los mecanismos a su disposición para recoger el sentir de sus “representados” en la comunidad universitaria.